jueves, 1 de marzo de 2012

Profundidades

Por José Sánchez. Es claro que uno de los principales campos de combate por el poder, sino el más importante, es la lucha por el imaginario social y la construcción del sentido común. Por desmontar las naturalizaciones colonizantes que siguen siendo a pesar del paso de los años, las zonceras puestas en evidencia por Don Arturo.

Es en el éter, según dirían nuestros abuelos, esto es en la radio y en la televisión, y en las páginas de las publicaciones gráficas, más el mundo virtual informático, dónde se dirime la primacía en la construcción de conciencia y consenso en torno a los dos modelos de país claramente enfrentados.

Además de este campo principal, no debemos olvidar nunca que una de las herramientas fundamentales de nuestro modelo es la manifestación popular, el pueblo en las calles, poniendo en acto la conciencia y la defensa de nuestro modelo.

Transcurridos ocho largos años desde el inicio de esta epopeya reconstructiva, que recibe genéricamente la denominación de Kirchnerismo, es mucho lo que se ha avanzado y lo que se ha conseguido, y es asimismo mucho, o quizás mucho más, lo que falta.

Y aquí aparece la cuestión del ahora.

Muchos compañeros están preocupados y ocupados en la cuestión de la profundización del modelo. Y se ilusionan con fervor por nacionalizaciones y/o restricciones varias a la voracidad del sector financiero local e internacional.

Y otros compañeros advierten que los recursos disponibles ahora, y en el futuro inmediato y a mediano plazo parecieran poner ciertos límites a algunas líneas de estas deseadas acciones de profundización.

En realidad el límite real, que engloba y da base a todos los límites a las profundizaciones deseadas es que nuestro modelo ESTÁ DENTRO DEL SISTEMA CAPITALISTA.

Y esta es la cuestión. Habrá que pensar y discutir, para después transformarlo en políticas activas, hasta qué punto se pueden estirar los aspectos socializantes, en cuanto a redistribución del ingreso y la transferencia de rentas del sector dominante capitalista hacia los sectores del trabajo, que nuestro modelo tiene.

Porque los tiene, no sólo en las paritarias libres que permiten sostener un salario con real poder adquisitivo, aún en las condiciones de inflación fogoneadas desde adentro y desde afuera por los enemigos duros de nuestro modelo, sino también y principalmente en el sector de la previsión social ( la asignación universal por hijo, los aumentos jubilatorios).

Los mecanismos y políticas estatales claramente dirigidos a la protección del mercado interno y los esfuerzos por la diversificación productiva y la integración agroalimentaria, entre materias primas y el valor agregado que provee la industria de esas materias primas, aún están claramente dentro del sistema capitalista y sus reglas.

Si bien esta especie de neokeynesianismo que aplica el Estado argentino, y en mayor o menor medida, la mayoría de las naciones latinoamericanas, está radicalmente opuesto a los postulados del neoliberalismo global que privilegia los intereses y negocios de los sectores financieros actualmente dominantes de toda la estructura del capitalismo ( mandan las bolsas y los bancos, no las fábricas como antaño), sigue estando sujeto las reglas básicas del sistema capitalista y en particular a su principal regla, las ganancias y rentas de las empresas por sobre cualquier otra consideración, en especial las que se refieran a la solidaridad, la igualdad de oportunidades y la inclusión de los sectores más desprotegidos.

De lo cual se desprende una situación de permanente tensión entre este Estado, que promueve con mayor o menor eficacia la inclusión, el amparo y promoción de los sectores populares más desprotegidos y el mercado, al cual gustan referenciarse los dueños del capital y de los medios de producción.

Esta tensión contiene muchos elementos y variables, por lo que navegar en ella exige mucho trabajo, mucha cintura política, mucha paciencia, cierta dosis de audacia e intuición y por sobre todo el apoyo sólido de las mayorías populares expresadas periódicamente en elecciones democráticas que otorguen y revaliden la legalidad y la legitimidad de este Estado neokeynesiano.

El camino recorrido en estos más de ocho años ha sido exitoso. No exento de errores y reveses, lo cual lo hace aún más sólido.

Más notablemente aún, si se toma en cuenta que una parte no desdeñable de los actores socio-políticos, que integran el kirchnerismo registra una buena cantidad de “amigos”, que pacientemente esperan con el cuchillo bajo el poncho.

Súmese a esta complejidad, la inevitable miopía corporativa de algunos sectores gremiales, los que, de acuerdo a su matriz limitada, priorizan las demandas salariales, en especial hacia el Estado, tomando cierta distancia de su apoyo al modelo que hasta ahora había sido sin fisuras.

Vale decir que aquí se aplica la cuestión del árbol y el bosque.

De algún modo algunos sindicatos reproducen simétricamente la matriz restringida , egoísta y corporativa de los empresarios.

La cuestión es todavía más compleja, si de empleados del Estado se trata, ya que estas demandas corporativas afectan directamente a los recursos y al margen de poder político de ese mismo Estado, que es la garantía principal del desarrollo sustentable de las condiciones de vida razonables y en mejoría de los trabajadores de sus propias organizaciones.

Aunque resulte antipático, no es ocioso reflexionar alrededor de estas cuestiones sin olvidar, además del árbol y el bosque la cuestión del escorpión.

El asunto se corta por lo simple…¿Cómo que no hay plata para darnos el 32% de aumente?...Hay plata. ¿ Qué le está pasando a Cristina?

¿Hay plata?

Hay y no hay. Los recursos son limitados, las necesidades no. La asignación presupuestaria es una decisión política en el sentido más estricto del término.

Ahora bien…si este, nuestro gobierno, ha hecho bien las cosas y ha mostrado en los hechos y permanentemente que no es neutral, que juega para nosotros…no sería razonable renovar nuestra confianza en él y apoyar firme, decidida y militantemente su accionar?

Estas y otras cuestiones próximas o más o menos cercanas son el objeto de estas notas que invitan al diálogo, a la discusión de ideas.

Piedra libre para todos los compañeros¡¡¡¡
¡¡ Pis y caca el enmascarado no se rinde ¡¡¡¡

lunes, 20 de febrero de 2012

Esa cosa derechoza

Por José Sánchez. Verano del 12. Puede resultar una apelación trasnochada a alguna de esos filmes hollywoodenses de mediados del siglo XX.

Pero no es el caso. Sólo se trata de darle una dimensión de tiempo kantiano a esta nota.

El espacio es el de la Patria Chica, más el de la Patria Grande Latinoamericana.

Nosotros, los sectores populares y nacionales, todavía estamos aturdidos por los festejos del 54,11, pero ya estamos pergeñando nuevos avances y profundizaciones en el modelo.

Ellos, se incluya lo que se incluya en ese variopinto y desflecado aglomerado político, están todavía más aturdidos, y a diferencia de nosotros, desorientados, estupefactos, sin atinar a casi nada.

Ante la contundencia y la solidez del apoyo popular y la continuidad sustentable de la UNASUR, los operadores de las corporaciones económicas y mediáticas están ensayando el sospechoso minué de “corrernos por izquierda”.

Traducen “sintonía fina” por ajuste, se indignan como pedófilo beato ante la supuesta represión a las manifestaciones contra la minería a cielo abierto, y hasta el Hugo, cual coqueta despechada, se anima a condenar la supuesta represión, mientras gruñe y muestra los dientes en un intento desesperado por controlar la cuota de poder que cree su propiedad.

El Daniel juega a la pelota con el Mauricio, mientras sigue sosteniendo su discurso inconmovible de lealtad con el proyecto nacional, a la par que acumula tropa y extiende sus recursos para alinear a los restos del todavía numeroso ? aparato del cabezón, con miras a su ascenso al único cargo que le falta ocupar.

Todo indica que la única tropa que no salió dañada en Octubre, cual es la que conduce Macri, tiene idéntico objetivo; todos los integrantes del amarillo PRO tienen naturales simpatías con las huestes de la bufandita naranja de Daniel, y también con lo que le va quedando al colorado De Narváez. No olvidemos a unos cuantos radicales que a falta de mejores principios insistirán en que  “¡¡¡vea…si no le gusta…tengo otros!!!”

A pesar de las reiteradas exposiciones de muchos analistas, que afirman lo erróneo de considerar el devenir político argentino en base a las categorías de izquierda y/o derecha, parece necesario y conveniente hacer precisamente ese ejercicio.

Norberto Bobbio, supo sintetizar esta disyuntiva de manera sencilla, no científica, pero clara.
Al que le importa lo que le pasa a los demás , es de izquierda…a los que no les importa son de derecha.

En nuestro caso es ejemplificador considerar las diferencias entre Federico Luppi y Sofovich, entre el Padre Mujica y Monseñor Plaza, entre el Cardenal Primatesta y los padres palotinos, entre Florencia Peña y Graciela Alfano, entre Juan XXIII y Benedicto XVI, entre la Madre Teres y Amalita Fortabat… y así podríamos seguir in extenso.

Desprendiéndonos de este muestrario, nos toparemos con multitud de situaciones intermedias, pero que en definitiva se aproximan a uno u otro polo, y si bien la dinámica de la lucha por el poder, que es la política, incluye a ambos, el ánodo y el cátodo, en términos concretos de nuestra militancia política es importante determinar en qué segmento, entre los polos de tensión, estamos parados, o queremos estar parados, y qué estrategias y tácticas debemos implementar par a alcanzar nuestros objetivos.

Y aquí viene una espinosa y difícil cuestión.
El Kirchnerismo, sea lo que fuere, NO ES DE DERECHA.

ES DE IZQUIERDA. ( Quizá lo más a la izquierda que la actual estructura social argentina pueda tolerar)

Y es de izquierda en tanto y en cuanto la esencia de su acción y de su gestión de gobierno es la redistribución de la riqueza, la inclusión social, y para ello concentra su gestión en la unidad económica y política con la América del Sur, la protección y el desarrollo permanentes del mercado interno y el consumo, en un círculo virtuoso, que como mínimo, y a falta de otra nomenclatura podríamos nombrar como “ NEOKEYNESIANISMO – PLUS “ .

Es de izquierda, sí, pero está claramente inscripto en las reglas funcionales del sistema capitalista, y en muchos casos limitado por, y sometido a ellas.

El problema no son los núcleos más sólidos del Kirchnerismo, entre los cuales se cuenta nuestro Frente transversal Nacional Popular y Democrático.

Éstos,a pesar de su fragmentación y su notable tendencia centrífuga con respecto a la construcción de una mejor Unidad Política Operativa, poseen una coherencia ideológica y programática, más que razonable.

EL PROBLEMA SON LOS ALIADOS

En todos ellos, que pueden agruparse en 3 grandes bloques, está presente “esa cosa derechoza”.

Esa cosa teñida de catolicismo rancio, chupacirio y retrógrado. Esa cosa teñida de nacionalismo declamativo ( el cuadrito de Rosas), pero que no trepida en sumarse a engendros verdadera y relmente antinacionales como el menemismo. Esa cosa que quedó pegada a cuatro consignas como, la conspiración judeo- masónica de la sinarquía internacional ( no, la sonrisita está demás,…hay demasiados cuadros en el PJ y en las burocracias sindicales que tienen esta formación), o que pueden proclamar que nuestro enemigo es la IV internacional o la democracia liberal, o el marxismo ateo y apátrida y otras linduras por el estilo que solían aparecer, y aún aparecen en “Cabildo” u otros pasquines similares.

Los grandes bloques de aliados del Kirchnerismo son:
  1. Los aparatos burocráticos de algunos sindicatos
En muchos de ellos está enquistada una burocracia mafiosa , cuyos niveles dirigenciales están integrados por ex –trabajadores, devenidos por los años en empresarios mafiosos, que pueden eventualmente ocuparse de los salarios de sus afiliados o de las prestaciones sociales o alguna que otra mutual de consumo, pero cuyo interés central es la autopepetuación en el poder, y el sostenimiento y eventual crecimiento de sus negocios privados. Y estos no trepidan en someterse, con contadas excepciones, a cualquier gobierno, con cualquier orientación, aún los que rifan el patrimonio nacional y entregan la patria en manos de las empresas multinacionales, o del sistema financiero imperial. NO SON TRABAJADORES. Y este ámbito tiene mucho, por no decir todo de “ esa cosa derechosa”. Si se los apura, una buena parte de ellos hubieran preferido a Duhalde o Rodríguez Saa. Es lo que tiene, o tenía a mano, esa cosa derechosa…el que se postula para ocupar ese espacio, en ser el referente político de estos burócratas es Daniel Scioli.

Ahora bien, cuántos votos de ese 54,11, son de trabajadores afiliados a esos sindicatos conducidos por esta casta mafiosa?

Cuántos de los compañeros que están en terceras y cuartas líneas en estos sindicatos podrían ser permeables a un trabajo de diálogo y persuasión, que permita difundir la importancia del modelo nacional y popular en curso, en especial, la cuestión del mercado interno y la verdadera defensa de la independencia económica?
Otrosí, cuántos empresarios pymes serían permeables a este proyecto y a esta conciencia que apunta directamente a la defensa, en primer lugar, de SUS PROPIOS INTERESES?

  1. Los Municipios del GBA
Otra presa apetecible para construir el Sciolismo.
No están todos en las mismas condiciones, pero la administración munícipe, en permanente acuerdo con “ las fuerzas vivas” ( o los vivos de la fuerza”, cómo decía el General), tiende a ser conservadora, a priorizar los centros y garantizar los servicios y recursos para los poderosos locales. En muchos municipios del GBA, está muy claramente “esa cosa derechosa”. Mientras dependan sustancialmente de los recursos de Nación seguirán más o menos encuadrados, aunque sea formalmente. Pero en este ámbito es previsible una disputa sostenida entre nosotros y estos “aliados”. Será cuestión de trabajo político, constancia y “cintura”.
En este sentido es importante operar en conjunto con otras agrupaciones del kirchnerismo sólido para ocupar espacios y disputar poder a nivel local.

  1. Las Provincias Del NEA y NOA
La propia matriz del peronismo del interior, de los dos nortes históricos, es más Conservadorismo Popular que el peronismo que se fortaleció en el AMBA.

En este caso la cosa derechosa, está en la propia estructura social, arraigada en el paternalismo de las relaciones sociales y laborales. La modernidad viene atrasada y sólo germina en algunos enclaves de las capitales provinciales. La influencia de la Iglesia reaccionaria es muy fuerte. La figura del patroncito y del padrino tienen gran peso. Por end , son a la vez orientadores del voto popular para muchos sectores de estas provincias.

La escasez de recursos industriales desemboca en la dependencia del presupuesto público, que permanentemente tiene que ser subsidiado por el gobierno nacional.

Resta considerar la evolución de los recursos mineros, que pueden llegar a producir algunos cambios en la estructura socioeconómica de algunas provincias, pero hoy es difícil evaluar su impacto. El resto radica en algunas producciones primarias focalizadas y el turismo.

En términos simples, no es inocente ni irrespetuoso considerar que son “provincias pobres”, cuya autonomía económica quizá pueda fortalecerse mediante algún sistema de regionalización.

En este caso, por lo antes expuesto y otras cuestiones que aquí no se detallan, puede decirse que en este grupo la “cosa derechosa” está dada per se.

Qué hacer con la cosa derechosa?

Sostener la alianza que da sustento electoral y político a nuestro modelo.
Pero trabajar por la unidad de objetivos, acordando en lo importante.

Qué es lo importante?

Sostener el modelo económico de independencia, protección y desarrollo del mercado interno, trabajo, trabajo y más trabajo. Consumo y más consumo.

Si logramos que unos cuantos compañeros de estos bloques teñidos de la cosa derechosa comprendan e internalicen esto, habrá chances de avanzar y consolidar el modelo.

Lo demás, como la democracia, la inclusión, los derechos humanos, viene en el combo, pero la estructura de la cajita feliz… es la independencia económica y el trabajo.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Respuesta a la nota "Kirchnerismo: aportes para su interpretación y discusión"

Nota en respuesta a la nota del Compañero Jorge P. Colmán "Kirchnerismo: aportes para su interpretación y discusión"
La nota está muy buena y aporta a este necesario diálogo por el "ser", ya que un mejor diagnóstico nos conducirá a un mejor "deber ser".
Dejando de lado oropeles kantianos de lo que se trata es de entender, militantemente, no sólo en teoría, qué es,  o qué va siendo el kirchnerismo, para poder construir más y mejor.
No coincido con las tesis de "los cuatro peronismos", así que en mi parecer este no es de ningún modo el quinto.
Está enraizado en el movimiento nacional peronista, en los hechos y en las políticas públicas que lleva a la práctica.
Pero hay algo distinto y es que las formulaciones y el discurso hacia el imaginario social y el sentido común son de izquierda nacional.
El kirchnerismo, en su conducción, y en sus núcleos duros ajenos al PJ más o menos clásico que aún no ha revisado el menemismo que supo apoyar y sostener, siendo como lo fué a todas luces el plan del enemigo, está enfrentado, aunque aliado transitoriamente a ese confuso PJ residual. Y eso fué bien de derecha. Eso fué traición, tal como alguno que otro compañero le piden que explique a Antonio Cafiero y otros próceres dudosos.
Esa fase fue posible por el carácter de "conservadurismo popular" de los PJs del interior, en especial los de los dos nortes históricos, y la rémora del discurso "facho" en que se sostienen los aparatos intendentiles del Gran Buenos Aires, qué sobreviven como corchos a los vaivenes de la política macro blindados en su vecinalismo aparatístico, que ES DE DERECHA.
Es falaz que el peronismo se opone a las formulaciones liberales de derecha y de izquierda. Estos restos grotescamente teóricos como las 20 verdades y otros cuentos arcaicos para niños se basan en una limitada y pobrísima formación teórica de muchos dirigentes del aparato pejotista, que comparten con los burócratas sindicales, que no son trabajadores, son mafiosos.
El verso es que los enemigos del peronismo son: la conspiración judeo-masónica, la cuarta internacional,( si se los apura un poquito, dirán la subversión apátrida y atea), más la social-democracia y el liberalismo en general. Este discurso no ve enemigos hacia el ancho campo de la derecha, y no resulta raro que fácilmente pueden coincidir con Macri o De narváez, tal como apoyaron a Menen en su momento.
Sea la porquería que sea la izquierda concreta y estúpida en nuestra patria, la verdad es y hay que decirlo con todas las letras ( al menos entre compañeros) el kirchnerismo es, en los hechos, además de un milagro histórico, DE IZQUIERDA.
Izquierda, en el sentido más político del término. En transformar la realidad. En redistribuir la riqueza, afectando los intereses de la burguesía. Concretamente. No en declamaciones marcianas como las de Altamira y demás estúpidos.
Este camino hacia la izquierda, que empezó con el cuadro de Videla, continúa y deberá continuar so pena de no ser nada. No es posible parar y sostener lo ya conquistado, que es mucho y tabién es poco e insuficiente. Ese sería el principio del fin.
No es cierto que " peronismo será revolucionario o no será nada. El Peronismo fué una revolución en los hechos. Pero el propio Perón lo limitó, y es ocioso debatir si hubiera querido o podido hacer otra cosa, como por ejemplo trascender los límites del sistema capitalista. En lo personal creo que Perón jamás hubiera hecho tal cosa. Es más acompañó con su desmesura de derecha la desmesura  descerebrada  de los jóvenes conversos de los 70s.
El Peronismo nunca se planteó dar el paso cualitativo hacia el socialismo. No en los 50s y de nuevo no en los 70s. Los que sí se lo propusieron fueron los jóvenes de los sectores medios, que proviniendo en gran parte de matrices más o menos gorilas quisieron ver en Perón, al lider revolucionario que los conduciría a la patria socialista. ( La voluntad...).
Los que están conduciendo al Kirchnerismo vienen de ahí. NO DEL PJ. Y son muy pocos. Porque muy pocos somos los que sobrevivimos al genocidio fáctico y sicológico que el bloque hegemónico desató sobre nuestra generación.
Las medidas de gobierno y la gestión de Néstor y Cristina, han sido y son tan potentes, que han permitido encuadrar a la asociación ilícita mafiosa conocida como PJ y obliga a la mafia sindical a permanecer en el corral. Sólo en los movimientos y organizaciones políticas, sociales y sindicales que se gestaron en la resistencia al menemismo y en la crisis del 2001, radica la posibilidad de ampliar la base de sustentación del kirchnerismo. También puede considerarse que pueden tenderse puentes, y de hecho está sucediendo, con las nuevas generaciones del Pj, los de alrededor de 40, que aunque vienen de esa matriz, no son lo mismo. Otrosí cabe para las organizaciones sindicales.
Como se aprecia, el trabajo es mucho, prolongado y difícil. y ni siquiera sabemos si contamos con los recursos para ello. PERO ES IMPRESCINDIBLE.
En base a estas desprolijas consideraciones, y en términos de aportar, me animo, militantemente, a afirmar, que el Kirchnerismo es la superación dialéctica, magmática y todavía confusa, del movimiento nacional peronista, considerado como el hecho central del movimiento nacional, popular y antiimperialista. Superación dialéctica poque se proyecta como una nueva síntesis que contiene en sí los términos de la contradicción que le da origen. Y ESTÁ EN CONSTRUCCIÓN...ESTÁ EN OBRA.

martes, 26 de abril de 2011

Lo que mata es la ansiedad

Por José Sánchez. El profundo cambio en la situación política, que se puso en evidencia a partir del lamentable fallecimiento del compañero Néstor Kirchner, hace necesario reflexionar acerca de algunas cuestiones.
Parece difícil dudar de un triunfo de Cristina en las próximas elecciones del 23 de Octubre. Para que ello ocurra es importante la notable contribución del conglomerado opositor, que envuelto en sus propias contradicciones no hace más que desalentar a sus posibles votantes.
Esto, para adentro del bloque pan-kirchnerista, pone en cuestión algunas definiciones políticas.
A nivel de las disputas de chiqueros medianos y chicos (léase provincias y municipios) deja en una situación incómoda a los pejotistas históricos y sus herederos, los pejotas de entre 40 y 50 años, que provienen de esa matriz, pero que no son lo mismo.
No es lo mismo Insaurralde que Mércuri, ni Giustozzi que Villaverde, ni Darío Díaz Pérez que Quindimil, por citar ejemplos de tres municipios grandes de la tercera sección electoral, esto es Lomas de Zamora, Almirante Brown y Lanús.
 No es lo mismo Urtubey que Romero en Salta, ni Uribarri que Busti en Entre Ríos.
Cómo irán jugando en pos de sus ambiciones políticas personales y la de sus respectivas tropas es cuestión del futuro. Lo que sí es cierto que ya no tienen como carta para el juego, la posibilidad de coquetear con Duhalde, de Narvaez o Macri, como muchos de ellos hicieron en las legislativas del 2009.
La realidad, como única verdad, les impone no sacar los pies del plato K, y están obligados a negociar las listas con sectores no-PJ avalados por la Rosada.
Corcovearán y resistirán para mantener la identidad de sus estructuras territoriales y los sanguichitos de sus batatas pero deberán ceder y negociar en diferentes grados.
En este contexto adquiere particular relevancia la cuestión política de la Provincia de Buenos Aires, a partir de la candidatura a Gobernador de Martín Sabatella.
Aparentemente saldada la cuestión jurídico-formal con las “Listas de Adhesión”, queda por resolver lo político.
Para muchos de nosotros, Kirchneristas no-PJ ( puesto a reflexionar se me hace evidente y casi sencillo encontrar lo que el Kirchnerismo no es - mucho más complicada es la pregunta por el ser), es insoslayable la tentación de aprovechar el mascarón de proa Sabatella, para erosionar al PJ y en particular a Daniel Scioli.
 No nos interesa Sabatella como persona ni como conductor político.
 No sabemos en realidad que haría en caso de acceder a un cargo ejecutivo. Nos interesa como herramienta para tratar de aliviar el lastre de las viejas estructuras pejotistas, así como el lastre de la burocracia síndico-patronal-mafiosa agazapada tras la figura de Moyano.
A mí y a muchos compañeros nos resulta muy difícil aceptar que la opción para el 2015 sea Scioli.
Un Scioli que se ha mantenido leal a pesar de la fuerte presión de la oposición para que se transformara en alternativa para clausurar la etapa K.
A pesar de esto, que se le debe reconocer, sabemos “que no es del palo”, y que su ideario político-ideológico se orienta más al conservadurismo popular asistencialista y represor, que a las políticas de Estado de nuestra Presidenta.
Qué techo tiene la candidatura de Martín Sabatella?
No lo sabemos.
Es tiempo de jugar a fondo en esta línea de desgaste al pejotismo y al moyanismo?

NO

Ya no se trata de ganar las elecciones, sino de cómo ganar.
 Para poder resistir los embates del poder hegemónico empresarial-mediático, apoyado por el imperio, por otros cuatro años, es necesario ganar por más del 50 por ciento.
Según los números y la respuesta de los grupos sociales atentamente considerada, se podrán implementar acciones de profundización del modelo.
Se deberá evaluar cuidadosamente su profundidad y alcance.
Asimismo es necesario atender y encauzar el batatismo interno, las disputas fervorosas por espacios de “poder” entre los maxi-kioscos kirchneristas sosteniendo inclaudicablemente, con expresiones y acciones concretas la nilitancia por la unidad popular.
A pesar de conocer los efectos negativos es inevitable que muchos grupos y compañeros, ante la certeza de que “ya ganamos” entren en una disputa encarnizada por los espacios post-10 de Diciembre. No hay que lamentarse. Es lo que hay y se deberá ser muy prudentes. Con paciencia y firmeza acomodar los melones en el carro lo mejor que se pueda, atendiendo al proyecto político estratégico: El sostenimiento y la profundización, con posibilidades ciertas de un desarrollo sustentable en el tiempo, de nuestro Modelo Nacional y Popular K.

martes, 8 de marzo de 2011

El 11 de Marzo

En unos días se cumplirán 38 años del domingo 11 de Marzo de 1973, en que se llevaron a cabo las elecciones presidenciales pactadas entre los partidos políticos y la dictadura militar que se había enseñoreado del país desde el 26 de Junio de 1966.
En particular se había intentado un retorno condicionado del General Perón, ya que los militares y los sectores dominantes no veían otra salida.
Apenas habían transcurrido 5 años escasos del Mayo Francés.
 En Chile gobernaba la unidad popular de Allende.
Los Tupamaros en Uruguay y las formaciones armadas en la argentina y en otros países de América Latina.
El padre Carlos Mugica sintetizaba y simbolizaba el compromiso con los pobres de amplios sectores de la Iglesia Católica , amparados en la renovación iniciada por el Papa Juan XXIII en el Concilio Vaticano II, y continuada con firmeza por Paulo VI.
Pequeña digresión: es terrible comprobar que la idea de continuidad que encarnó el asesinado Juan Pablo I, desembocó en Juan Pablo II, con quien se inició la profunda reacción que continúa y se incrementó hasta hoy.

FREJULI: Frente Justicialista de Liberación.

Liberación o Dependencia.

“El tío al gobierno, Perón al Poder”.

Perón era Papá …que por fin iba a volver.

 Y volvió.

 El 20 de Junio de 1973. Pero no pudo ir a Ezeiza donde lo esperábamos más de 2 millones de argentinos. Bajó en la Base Aérea de Morón. Y fue todo un ominoso símbolo.
Yo estuve en Ezeiza…era parte de los perejiles que quedamos en medio del tiroteo, que en realidad fue una emboscada de la derecha fascista dentro del peronisno.
Yo voté la fórmula Càmpora – Solano Lima.
 Con mis apenas 22 años cumplidos.
 Voté.
Y me alegré.
 Y festejé.
 E íbamos a cambiar el mundo.
Y éramos la juventud maravillosa. Y éramos las formaciones especiales.
Y después fuimos los militantes de las elecciones del 23 de septiembre. Que ganó la fórmula Perón-Perón con el 62,5 % de los votos.
Y después fuimos “…esos estúpidos imberbes que gritan…”
Y después…sur…paredón y después…pero sin poesía.
Y en La Plata andaba un flaco narigón, alto y bizco, que quien sabe cómo diablos se ganó a la mina más linda del curso, y que tenía 23 años. Y andaba en la misma que yo y otros cientos de miles que andaban en la misma.
Y que discutíamos como si en ello nos fuera la vida, acerca de la burguesía nacional, del socialismo nacional.
 “ Pêrón , Evita… la Patria Socialista ¡¡¡”.
 Y cantábamos que si Evita viviera sería no sé qué cosa.
Y nos fue  la vida en eso.
Hablábamos del desarrollo desigual y combinado y de los términos de intercambio y del imperialismo. Discutíamos acerca de modos de producción, de vías al socialismo, de la lucha popular, de sueños, de amor, del Cristo de los pobres.
Y ahora, 38 años después, hablamos de capitalismo que incluya, que dé igualdad de oportunidades, que redistribuya más justamente la riqueza…no hablamos de Liberación….hablamos de inclusión.
El lenguaje es menos épico, las consignas parecen más racionales, más sensatas.
No hablamos de poder popular….hablamos de democracia.
Y aunque no hayamos saldado aquella etapa, y aunque apenas hemos logrado algo de Justicia…la lucha es la misma.
 Los enemigos son los mismos.
 Los sueños son los mismos.

 Quizás hemos aprendido a soñar mejor.

José Sánchez

domingo, 26 de diciembre de 2010

El neogorilismo y la gobernabilidad. Por Hernán Pacheco

A horas del fallecimiento de Néstor, salieron los gorilas. Los profetas del odio, los bienpensantes comunicadores, las señoras gordas sin estancia pero con ganas de soñar con bosta y los agoreros de las malas nuevas que ellos mismos habrán de resolver.
  Se ocupan de transmitir el problema de la gobernabilidad desempolvando la matriz presuntuosa de su catecismo político, y, por supuesto, presentan la solución. Plantean la concertación, remedos de un acuerdo nacional infausto y una buena dosis de consenso para superar la supuesta debilidad del gobierno nacional. Palabras bellas que ya no llegan a nadie más que a las grandes corporaciones, para que éstas midan el grado de cumplimiento de sus escribas. Recurrentes palabras  altisonantes que son escuchadas por el resto de la sociedad  como la lluvia inevitable y regular, que solo alimenta mieses y engordan negocios de unos pocos.
  Actúan como guardianes de quienes alimentan sus egos, lejos del Pueblo.
  Algunos firman notas periodísticas canallescas, tal el caso de Joaquín Morales Solá cuando afirma que el camionero Moyano habría provocado la muerte de Néstor Kirchner o al menos una fuerte discusión telefónica con el líder de la CGT habría desembocado en un malestar irreversible para el ex presidente. Para superar el estilo potencial elegido por éste escriba, y en general por todos los  miembros de la elite del periodismo, a Joaquín habría que cagarlo a trompadas.
  Otros, no menos canallas, prefieren dar por hecho la debilidad ingénita de los sectores populares y de los dirigentes que realmente los representan sin traicionar militancias. No buscan dividir a los sectores populares con puestas en escenas al estilo farandulesco, con trascendidos y chismes, directamente los descalifican conceptualmente recurriendo a las nociones que encabezan el ranking de sus preferencias: populismo, aluvión zoológico, peronismo choripanero e irracionalidad morocha.
  En general, a la descripta ingobernabilidad con la que azuzan a la clase media sólo les agregan referencias democráticas que por fuerza conceptual conforman la fórmula con la que se superaría la poca seriedad de este país de mierda, así escatológicamente pensado, el país, mientras la chusma siga en el poder
  Los demás, integrantes de la llamada clase dirigente conformada al calor del justicialismo menemista, prefieren el silencio o las medias palabras. O bien están dispersos en el macrismo bobo y reaccionario o bien bajo la sombra nostalgiosa de un Duhaldismo que por ahora solo le queda como estrategia desestabilizadora plantar algún muerto en la calle con el riesgo de tener que generar enfrentamientos pagos, a  falta de represión como Dios manda. También, aunque intentan disimularlo, practican el gorilismo y del modo más soez: el desprecio racista por sus clientes de antaño.
  Lo que en el fondo plantean es que retrocedamos.
 Es tarde para tanta amabilidad. Y preocupante, compañeros.
  Aunque el  neogorilismo se agota a sí mismo a fuerza de recurrencia y nula creatividad, aún tienen para enamorar al panradicalismo y siempre hay a mano efectivas apelaciones a la inseguridad para ampliar el espectro peludo.
   Como buenos y racionales patrones de un orden que se les antoja natural,  inevitable y solo interrumpido momentáneamente, amenazan por las buenas con lo que siempre hicieron, y harán de ser necesario, por las malas.  
  No hay defensa posible del modelo K sin profundizarlo.

martes, 16 de noviembre de 2010

La angustia de ser oficialista

Un aspecto importante, y a la vez muy interesante de esta encrucijada política, en Argentina, y en cierto aspecto en toda América Latina, al menos en los países en los que existe un gobierno como el nuestro, es la cuestión de ser oficialistas.
Para muchos compañeros, que están en las filas de los movimientos nacionales y populares, la defensa de los gobiernos que implementan concretamente, con sus más y sus menos, políticas de Estado concurrentes a las demandas de los sectores nacionales y populares, es fuente de recurrentes crisis de conciencia, por lo turbulentos y embarrados que estos gobiernos se muestran.
Buena parte de estos compañeros, reconocen una fuerte experiencia en la lucha de resistencia a las políticas neoliberales de los 90´.
Resistencia que demandaba la constancia de la militancia ante la adversidad y el predominio del discurso neoliberal en el imaginario social.
Pero esta etapa tuvo una gran ventaja: el enemigo era evidente.
Ante el crecimiento de movimientos ideológicamente afines, que lograron hacerse cargo de los aparatos estatales, la cosa ya no resultó tan clara.
La demanda de compañeros en condiciones de hacerse cargo de la gestión estatal puso en evidencia un grave problema aún no resuelto: la falta de cuadros con capacidad de gestión.
Militantes fogueados en la lucha territorial se vieron forzados a aprender rápidamente y como se pudiera, a gestionar como funcionarios del Estado.
Lo que en la resistencia era sencillo, en términos de organización y liderazgo, se enturbió ante las grillas de los organigramas de la gestión.
La delgada línea que separa la defensa e implementación de políticas nacionales y populares, de las concesiones tácticas y/o estratégicas que inevitablemente deben hacerse a ciertos sectores circunstancialmente aliados exigen un duro esfuerzo de conciencia política para ser digeridos.
Recuérdese en este sentido, el impacto que a muchos nos causó la decisión de Néstor Kirchner de postular como candidato a gobernador a Daniel Scioli para las elecciones de 2007, o la decisión de recostarse más en el PJ que en los movimientos y organizaciones sociales, para las legislativas de 2009.
Es posible suponer que esta tensión continuará, e inclusive se acrecentará a medida que se acerque la decisiva elección presidencial de fines de Octubre de 2011.
Desde el 2007 hasta aquí, varias organizaciones y movimientos sociales se apartaron del kirchnerismo, en especial a partir de la batalla de la 125.
Por citar las más relevantes, Barrios de Pie, Libres del Sur y más recientemente,  aunque ya era una cuestión largamente anunciada y postergada, la Lista 1 de la CTA.
Y no sólo se apartaron sino que objetivamente están siendo funcionales al bloque destituyente, cuyo principal objetivo es la derrota de este modelo de país. Y si les fuera posible una derrota “aniquiladora”.
Puede suponerse que para muchos compañeros militantes que quedaron circunstancialmente en ese espectro, su posición está basada en las urgencias que perciben a diario desde sus bases territoriales, más la desconfianza razonablemente justificada en la calidad de aliados de las estructuras del pejotismo y la genéricamente denominada “burocracia sindical”.
Súmesele a todo esto el colorido conjunto de reconocidos delincuentes y vivillos que en todos los distritos se han sumado a las filas de ese confuso y magmático ente denominado “kirchnerismo”, y el panorama se torna aún más complejo.
Ante este cuadro de situación el principal elemento de clarificación estratégica es el cuadro de honor de la oposición y a que sectores y actores sociales locales e internacionales representan. Y sobre todo que intereses defienden.
Para adentro nos queda la difícil y paciente lucha contra los elementos ante descriptos, reforzando continuamente nuestra capacidad transformadora, con la alegría de los militantes populares.
No sólo no debe angustiarnos el ser oficialistas, sino que dada la gravedad de la lucha por el poder que está planteada hoy, debemos ser alegre, paciente y firmemente OFICIALISTAS.

Por José Agustín Sánchez

Grupo Arturo Jauretche

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